Cómo hacer voluntariado del sector salud

La palabra «voluntariado» puede no tener mucho sentido para su hijo pequeño, pero incluso niños de hasta tres años pueden aprender el valor de ayudar a personas y lugares necesitados. Ahora es el momento de comenzar un compromiso de por vida para dar, no sólo durante la temporada de vacaciones sino también durante todo el año. Aquí hay algunas maneras útiles de hacer que su hijo se involucre en el servicio comunitario:

  • Ser un modelo de donación. A los niños les encanta copiar a sus padres, así que déjelos seguir su ejemplo como voluntarios. Dos tercios de los jóvenes que se ofrecen como voluntarios se convierten en adultos activos que se ofrecen como voluntarios. Cuando un padre o tutor participa, el niño suele esperar con más ganas la actividad, y usted puede compartir este tiempo especial con su hijo. Una limpieza de la comunidad es una gran manera de hacer que toda la familia participe, sin importar la edad que tenga.
  • Encuentre algo divertido. El servicio comunitario no tiene que ser una tarea. Encuentre algo que le interese a su hijo o familia. Busque algo que realmente se ajuste a usted y a su personalidad, y que coincida con la dinámica de su familia. A muchos niños les encantan los animales, así que encuentre un refugio para animales o un rescate de vida silvestre que necesite donaciones de alimentos o toallas, o que permita a los voluntarios pasear a los perros.
  • Encuentre algo fácil. El voluntariado no tiene que ocupar un día entero si no quiere. Puede ser tan rápido como usted lo necesite. Ella sugiere recoger un regalo para una campaña de recolección de juguetes o el programa Adopte una Familia cuando ya está comprando un regalo para alguien más. Puede tomarse cinco minutos y pedirle a su hijo que revise los juguetes y la ropa de su casa que ya no utiliza. Aunque los niños pueden resistirse a entregar sus posesiones, pueden entusiasmarse con la idea de ayudar a un niño que no tiene los mismos juguetes, en particular a un niño más pequeño al que le encantarán los juguetes que a su hijo le han quedado pequeños.
  • Hágalo parte del programa familiar. Entre la escuela, el trabajo, los deportes y los eventos, la vida familiar es muy ajetreada. El truco es incorporar el voluntariado en su horario para que se convierta en una prioridad. Si lo haces parte de la rutina familiar, puedes inculcar la noción de que tu familia valora dar su tiempo y ayudar a los necesitados. Asegúrese de que sus hijos tengan voz y voto en la actividad que su familia elija, para que puedan sacar aún más provecho de la experiencia.
  • Cree su propia oportunidad. Algunos padres tienen dificultades para encontrar organizaciones que permitan a los niños pequeños participar como voluntarios, debido a las restricciones de edad u otros requisitos.
  • Piense más allá del voluntariado. Más allá de las oportunidades tradicionales de servicio comunitario, también recomienda llevar a su hijo a una excursión para exponerlo a un tema social importante, como la falta de vivienda, el rescate de animales o la protección del medio ambiente.

Dice que estas experiencias pueden sentar las bases en el conocimiento y el entusiasmo para futuras actividades de voluntariado. Al mostrarle a su hijo quién y qué necesita ayuda, puede aprovechar cómo le gustaría marcar la diferencia.

Si desea saber más visite: voluntariado enfermería

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